Adolescentes de Cuba aprenden sobre acoso y violencia de género

IMG-20201123por: Redacción IPS Cuba
Tomado de: www.ipscuba.net

Con el título “Tengo mi propia voz contra el acoso y la violencia”, sesionó el taller virtual organizado por la campaña Evoluciona y la oficina del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Cuba.

El encuentro se inscribió en el marco de las acciones por los 16 días de activismo contra la violencia de género, el aniversario 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño y los 75 años de Naciones Unidas.

Del 19 al 21 de noviembre, siete adolescentes de La Habana y Granma intercambiaron a través de un grupo de WhatsApp sobre los principales mitos y concepciones relacionadas con el acoso y la violencia de género.

Fotos de presentación que daban cuenta de un grupo diverso, canciones, regalos, audiovisuales, postales, poemas y dibujos matizaron debates que, desde productos comunicativos amigables y un proceso educativo participativo, buscaron la sensibilización de las y los participantes.

Diseñado desde la Metodología de la Educación Popular, el taller potenció las experiencias individuales del grupo como punto de partida para analizar situaciones de acoso y violencia.

Estas fueron algunas de las preguntas que dieron forma a los nudos del debate: si un hombre advierte a su pareja que es violento, ¿eso lo justifica?; ¿la ropa que nos ponemos es la causante de las diferentes manifestaciones de acoso?; si alguien nos quiere, ¿puede decidir por nosotros y nosotras?

La violencia de género en definiciones propias

Para estos siete adolescentes la violencia tiene muchas caras: llega de la mano de la maestra, del padre o la madre, de compañeros de aula y también de parejas.

Esa violencia se traduce en golpes, humillaciones, maltratos, acoso callejero, mentiras y control exhaustivo a redes y dispositivos móviles. Se disfraza de muchas buenas intenciones, de amor, de protección… se disfraza de normalidad.

Las situaciones narradas por el grupo dan cuenta de la multiplicidad de factores que atraviesan la violencia de género y de la necesidad de educar en el reconocimiento de patrones que pasan por naturales y requieren una denuncia oportuna.

Precisamente sobre esos ejes, estuvieron las historias pensadas por las y los adolescentes para el cierre del taller.

Respondiendo a la consigna de: si fueras realizador o realizadora audiovisual y tuvieras la oportunidad de hacer un video contra la violencia, ¿de qué lo harías?, el grupo devolvió historias sobre acoso a las adolescentes por parte de vecinos, violencia escolar y familiar (entre hermanos y también ejercida por la madre).

Un cierre que no lo es

El trabajo con adolescentes sobre violencia de género es considerado un camino urgente por muchos especialistas y experiencias.

La propia campaña Evoluciona se ha comprometido con el cambio de imaginarios sobre el acoso, el control y el machismo en hombres jóvenes. Las posibilidades de transformación en esta etapa de la vida apuntan que son un segmento a priorizar, atender y educar.

Si esa educación se piensa participativa, lúdica, horizontal y orientadora deja historias que vale la pena contar historias de Granma, de La Habana, y también de Cuba, concluyó la coordinación del taller.

Reflexionar y debatir con los más jóvenes desde sus prácticas genera un proceso educativo que sobrepasa las jornadas de un taller y que vale la pena replicar. Llegar a sus espacios es un desafío que dejan las historias de cierre: las familias, las comunidades y las escuelas necesitan de debates con voz propia. (2020)

Para ver el programa de la Jornada Cubana por la No violencia hacia Mujeres y Niñas, pinche aquí.

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