Al compás de los nuevos escenarios

Entrevista tomada del Periódico Granma, 19 de octubre 2013
http://www.granma.cubasi.cu/secciones/cienciaytec/investigacion/investigacion88.htm
Autor: ORFILIO PELÁEZ

Tomarle el pulso a los problemas fundamentales de la sociedad cubana con unaMI Granma perspectiva dirigida a su transformación, constituye el eje central de la labor del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, desde su creación el 10 de octubre de 1983.

Durante la celebración esta semana en La Habana del Simposio por el aniversario 30 del CIPS “Alcances, retos y perspectivas de las Ciencias Sociales en el contexto actual”, trascendió que la institución atesora un notable caudal de conocimientos y experiencias en la realización de diagnósticos, proyecciones y propuestas en los más disímiles temas de la realidad nacional.

Lo anterior incluye el desarrollo de diversos estudios referidos a la familia, las generaciones y juventud, relaciones sociolaborales, religión, participación social, creatividad, desarrollo comunitario, políticas sociales, género, estructura social y desigualdades, percepciones ambientales, y cambio organizacional.

En correspondencia con lo enunciado y partiendo de la vigencia de muchos de los resultados alcanzados en sus tres décadas de trabajo, el colectivo de especialistas del CIPS tiene hoy la misión de abordar la repercusión que tienen sobre la sociedad los cambios en marcha para actualizar el modelo económico cubano.

REFUNDAR LAS CIENCIAS SOCIALES

Graduada de Sociología en la Universidad de La Habana en 1980, la doctora en Ciencias Sociológicas María Isabel Domínguez García ha desarrollado su quehacer profesional dentro del CIPS, entidad de la cual es fundadora y directora a partir del 2007.

Autora principal de numerosas investigaciones acerca de la juventud cubana y las características de las diferentes generaciones que han vivido en nuestro país en el transcurso de los últimos 50 años, cuyos aportes fueron recogidos en diversas publicaciones y contribuyeron al diseño del programa nacional vinculado a esa primera problemática, la reconocida especialista señala que a lo largo de su desempeño el centro mantuvo siempre una vocación por la transformación social, alejada de toda tendencia puramente academicista.

Ello, manifestó, permitió al CIPS liderar proyectos científicos capaces de producir herramientas teóricas y prácticas para asimilar las cambios sociales acaecidos en diferentes etapas de su accionar, como sucedió en los momentos más difíciles del periodo especial, que sin duda marcó un antes y un después en la historia del proceso revolucionario cubano.

Así los especialistas de la institución fueron capaces de enunciar propuestas que dejaron huellas favorables en la vida de comunidades, barrios, colectivos laborales, entidades educacionales, y en el tratamiento de las desigualdades en la sociedad, violencia intrafamiliar, asuntos de género y otros problemas.

Devenido centro de obligada consulta si se quiere conocer el palpitar de la nación, el CIPS preside la Comisión Permanente de Ciencias Sociales, del Consejo de Ciencia y Tecnología de la Comisión de Implementación de los Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido; y a tono con esa responsabilidad ahonda en los tópicos más apremiantes de la sociedad cubana del presente.

Como señala a Granma la doctora Domínguez, entre ellos figuran las investigaciones vinculadas a los impactos sociales del cuentapropismo, y al perfeccionamiento de los procesos de participación de los trabajadores en los colectivos laborales. Abordan, además, el desarrollo local, los cambios generacionales en la sociedad cubana, y las vías para mejorar la eficiencia de la empresa estatal socialista.

“Asimismo, existe un particular énfasis en los estudios dirigidos a evaluar el papel del sistema educacional en la formación de valores y la preservación de la identidad nacional. También en lo concerniente a determinar la influencia de las nuevas tecnologías y los medios de comunicación en los jóvenes”.

En los últimos tiempos venimos realizando un trabajo con estudiantes de Secundaria Básica del Consejo Popular Los Sitios, cuyas propuestas de recomendaciones ayudarán a una más efectiva inserción social de estos muchachos dentro de la comunidad, acotó.
Acerca del papel actual de las Ciencias Sociales en Cuba, la directora del CIPS resaltó que sus principales fortalezas descansan en la existencia de un rico capital humano e institucional, dotado de una amplia experiencia en la investigación.

Sin embargo, apuntó, todavía persiste cierto parcelamiento disciplinario, hay baja productividad en cuanto a enunciar postulados propios que no repitan cosas ya dichas con anterioridad, existen manifestaciones de academicismo, y aún falta reconocimiento al protagonismo que desempeñan en la transformación social y la solución de los problemas.

“Creo que el momento exige pasar en mayor medida de los diagnósticos y valoraciones críticas a la formulación de propuestas concretas y bien fundamentadas, definiendo las prioridades y actualizándolas de manera sistemática con la participación de todos los actores del entramado social, incluidos los tomadores de decisiones, sin pasar por alto que lo esencial será siempre el bienestar del ser humano”.

“Afortunadamente, hoy existe una mayor comprensión acerca de la importancia de las Ciencias Sociales, y nuestros estudios son cada vez más demandados por el Partido y el Gobierno en las diferentes instancias, empresas, entidades culturales, educativas, de salud, a fin de evitar improvisaciones a la hora de trazar políticas y aplicar medidas”.

En opinión de la doctora María Isabel Domínguez, no siempre hay igual nivel de receptividad en las diferentes instituciones, ni cada problemática recibe atención similar, pero lo vital es defender con sólidos argumentos cada diagnóstico y planteamiento que hagamos, en diálogo permanente con los decisores.

Para esta apasionada socióloga, el CIPS es su vida, aquí empezó a trabajar inmediatamente después de graduada, se formó como investigadora y obtuvo su doctorado. “Todo lo que soy en el plano profesional e individual se lo debo a este centro, donde he compartido sueños, desafíos y esperanzas con un colectivo maravilloso, consagrado a colocar a las Ciencias Sociales a la altura de los retos planteados por los nuevos escenarios”.

Un pensamiento en “Al compás de los nuevos escenarios

  1. Eriosvany Ramos Moreno, sociólogo, graduado por la Universidad de Oriente, en 2009. Resulta grato saber que centros como el CIPS existen en este archipiélago del cambio social, porque la vorágine de este proceso, que para nada ha concluido, posee zonas de opacidad socio- estructurales, de concepciones prácticas improcedentes, sobre todo cuando no se tiene en cuenta la opinión de los especialistas, o peor aún cuando se desestima, de incomprensiones irracionales e incluso de anclaje nostálgico en la historia de un orden social ya transformado. Y la capacidad para hacerlo reside en estos centros. La sociedad siempre necesitará de colegas a los que el reconocimiento les llegue por definición propia, aunque la “sociedad” no nos reconozca, siempre debemos tener la capacidad de interpretarla para poder entenderla; de entender para poder comprenderla y comprender para poder transformarla; pues “lo único constante es el cambio” la sociedad siempre necesitará personas dedicadas y comprometidas con ella y con el proyecto de vida que se traza en tiempo y espacio, nos toca salvarla de sus propios fantasmas y encaminar sus pasos hacia la autoconciencia de los saberes que compartimos todos y todas, en pos de permanecer en un mundo donde “lo sólido se desvanece”. Espero seguir escuchando del CIPS, por muchos años más y de sus aportes a la sociedad cubana toda. Y las ciencias sociales en cuba continúen con la Esperanza de poder seguir haciendo frente a los retos y desafíos de este y los años por venir.

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