Autores: Yamilé Luguera González, Otmara Pérez Marrero, Mario Rodríguez-Mena García et al.
Publicado en: Editorial: GAIA, La Habana. Cuba
La región del Caribe es particularmente vulnerable ante los efectos del cambio climático, que en general afecta la salud de los ecosistemas, influyendo en los cambios de distribución de los animales y plantas, e incluso en los asentamientos humanos. Los incrementos de temperatura del nivel medio del mar, de tormentas severas y sequías extremas, son los factores de mayor impacto en el archipiélago cubano y con mayor vulnerabilidad en la zona costera. Ante estos y otros efectos asociados al cambio climático, es necesario encauzar la búsqueda de oportunidades y aumentar la resiliencia para la gestión del desarrollo sostenible. El Centro Nacional de Áreas Protegidas (CNAP) de Cuba desarrolla el Proyecto “Aplicando soluciones basadas en la naturaleza para incrementar la resiliencia costera y la capacidad de adaptación al cambio climático en áreas protegidas de Cuba” (AbE-C). Las tareas de investigación de este proyecto fueron implementadas en áreas costeras de los municipios de Moa (Holguín), Baracoa (Guantánamo), Cárdenas (Matanzas), Ciénaga de Zapata (Matanzas), y Viñales (Pinar del Río), en cuatro Áreas Protegidas (AP) y nueve comunidades costeras asociadas. Este proyecto contribuye a la resiliencia socioeconómico-ambiental, ante los impactos del cambio climático, mediante el fortalecimiento de la capacidad de gestión de las mismas; la conservación de ecosistemas marino-costeros. El objetivo del presente trabajo es proponer alternativas para contribuir a la resiliencia socioeconómico-ambiental a partir de problemáticas y potencialidades identificadas por comunidades costeras asociadas a AP de Cuba. En las comunidades se identificaron más de una docena de iniciativas que se pudieran implementar, y necesidades de capacitación en materia medio ambiental y de desarrollo local sostenible. El análisis participativo de las demandas, necesidades y potencialidades de las comunidades costeras, permitió elaborar la propuesta de once alternativas económicas que pueden incluirse en los planes de desarrollo local e implementarse a corto, mediano o largo plazo.