
Tomado de: www.ipscuba.net
Tecnologías, intercambios con productores, participación en encuentros científicos y mejoramiento genético, son algunos de los beneficios que ha proporcionado a agricultores de espacios seleccionados de Cuba el proyecto Conservación de la biodiversidad y manejo agrícola sostenible (Cobimas).
Ejecutado por el Ministerio de la Agricultura y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en escenarios diversos de los municipios Ciénaga de Zapata (provincia de Matanzas), Yaguajay y Sancti Spíritus (Sancti Spíritus) y en Río Cauto (Granma), la iniciativa contó con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
El proyecto se propuso contribuir al conocimiento y gestión de los recursos fito y zoogenéticos relevantes para el futuro de la agricultura, a partir de la confección de mapas, bases de datos, mejoramiento genético y capacitación, así como la creación de bancos de semillas, monitoreo y certificación, asistencia técnica en creación de mini industrias y cadenas de comercialización.
Por otra parte, tuvo entre sus objetivos la formulación de procedimientos normativos, talleres, publicaciones y estrategias de comunicación y el fortalecimiento de las capacidades organizacionales de instituciones nacionales de investigación, mediante el entrenamiento de su personal técnico para facilitar los procesos de implementación, sistematización y difusión de experiencias en la adopción de prácticas de conservación.
Intercambios
Durante diciembre pasado, diferentes beneficiarios sostuvieron encuentros con evaluadores, con el objetivo de dialogar acerca de las acciones realizadas y los resultados, según reflejó Cobimas en redes sociales.
Por ejemplo, en la Ciénaga de Zapata, se visitaron los productores de las comunidades de Cayo Ramona, Bermejas y Ceiba para la certificación de experiencias de conservación de suelo y actualización de los recursos fito y zoogenéticos.
En ese municipio fueron visitados el coto del cerdo de capa oscura, el centro de recuperación de esa especie y la estación botánica, donde se destacó el trabajo de detección y propagación de la vainilla, además de otras actividades que ejecuta la estación, la cual ha contado en estos años con apoyo del proyecto.
Otro de los intercambios con evaluadores se realizó en la Cooperativa de Créditos y Servicios 1ro de enero, comunidad Tayabacoa, consejo popular Tunas de Zaza, en el municipio Sancti Spíritus, donde se dialogó con productores de leche de cabra y boniato.
En 2025, agricultores de la Ciénaga de Zapata beneficiarios de Cobimas sostuvieron un intercambio de experiencias sobre las cadenas de valor y las prácticas sostenibles con el profesor Luis Sáez, de la Universidad de Santiago de Chile, acompañado de estudiantes de la carrera de Agronegocios de esa alta casa de estudios.
El proyecto propició también la participación de representantes de la Empresa para la Conservación de la Ciénaga de Zapata en el XII Congreso Internacional de Sistemas Silvopastoriles Silvopat 2025, al considerar que este tipo de encuentro no solo permite exponer la experiencia, sino que enriquece las miradas de los delegados, en bien del proyecto y su sostenibilidad.
Recursos bienvenidos
Una de las aristas en las que trabajó Cobimas fue la introducción de tecnologías y equipos dirigidos tanto para la fase agrícola, como a la investigación y control.
Ese es el caso de los equipamientos, insumos y reactivos facilitados con el objetivo de fortalecer los laboratorios de cultivos de tejidos y semillas del Instituto de Investigaciones en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt, así como los laboratorios de suelos de las delegaciones provinciales de la agricultura en las áreas de implementación.
Según se valoró, la entrega de dispositivos para medir salinidad, acidez y conductividad de los suelos, daría un impulso significativo al proceso de certificación de hectáreas bajo prácticas de conservación y su protección, así como a promover investigaciones orientadas a la preservación de los recursos fitogenéticos.
Estos equipos contribuirán tanto una evaluación más precisa de las condiciones del suelo, como a la formulación de políticas y prácticas agrícolas más sostenibles para lograr una mejor producción en un medio ambiente protegido.
Razón de ser
La agricultura cubana enfrenta tiempos complejos. Carencia de recursos, limitaciones financieras, escasa inversión, aguda falta de fuerza de trabajo, impactos meteorológicos y políticas sectoriales y nacionales que no resuelven la crisis actual, son algunos de los elementos que rodean al sector.
Todo ello se traduce en una contracción de las producciones principales, con pocas perspectivas de una recuperación real y sostenida.
Entre los objetivos trazados dentro del plan de la economía para 2026 priorizados por su importancia para la recuperación se incluyó aumentar la producción nacional, con énfasis en los alimentos y la sustitución de importaciones. (2026)