Autores: Mónica Vento D´ Angelo y Ana María Gallardo Caso
Publicado en: Memorias del Simposio Internacional 40 Aniversario del CIPS (Multimedia). Ediciones CiPS, ISBN: 978-959-85018-1-6
El interés por lograr un desarrollo local, se incrementa en la actualidad cubana, en medio de una crisis económica, donde se pone de manifiesto la necesidad de generar las vías de desarrollo, desde las bases de la sociedad. Existe una marcada intención por parte de las autoridades estatales, en fomentar el desarrollo comunitario, como componente local territorial.
El desarrollo comunitario puede suceder de manera espontánea a partir de las contradicciones que se generen entre diversos actores sociales. Además del papel de las organizaciones sociales en la generación de esos proyectos, se necesitan mecanismos de apoyo y asesoría para generar motivaciones y capacidades para el autodesarrollo comunitario, a través de nuevas formas de participación ciudadana. De acuerdo con autores como Marchioni (1999), Alonso, Pérez, Rivero, Romero, Riera (2004), y Caballero (2005), D´Angelo (2005, 2006) la participación ciudadana y los procesos de cooperación que se desarrollan en la comunidad son fundamentales para que se manifieste el proceso comunitario de manera más autogestionaria y articulada con instituciones promotoras de proyectos, por lo que se hace imprescindible la participación y cooperación de los actores de la comunidad, desde la acción, para transformar las contradicciones que se generan y lograr procesos de autodesarrollo local.