
Foto: Archivo IPS Cuba
Tomado de: www.ipscuba.net
El Centro de Estudios de Bienestar Psicológico (CEBPSI) “Alfonso Bernal del Riesgo”, de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, desarrolló un taller de apoyo psicosocial dirigido a estudiantes universitarios trans.
La iniciativa, realizada con el respaldo del proyecto “Apoyo a la respuesta nacional a la violencia basada en género”, reunió a jóvenes trans con el propósito de fortalecer su integración psicosocial, fomentar redes de acompañamiento y promover el bienestar emocional dentro del entorno universitario.
El taller forma parte de una tesis de grado sobre el apoyo psicosocial hacia personas trans en entornos escolares y toma como técnica central el psicodrama. Durante el espacio se emplearon técnicas orientadas a estimular el reconocimiento mutuo entre los participantes, fortalecer los vínculos grupales, mejorar la autopercepción y visibilizar las fortalezas personales.
También se trabajó en la resignificación de experiencias vividas dentro del contexto académico y en la relación con el propio cuerpo como parte del proceso de construcción identitaria.
Transidentidades en Cuba
La comunidad trans ha experimentado históricamente procesos complejos marcados por la invisibilización social, la discriminación y las dificultades para el reconocimiento pleno de sus derechos en la isla.
Durante décadas, los prejuicios culturales y la falta de marcos legales específicos limitaron las oportunidades de integración social y laboral para las personas trans, además de generar barreras en ámbitos como la educación, la salud o la participación pública.
A partir de los años 2000 comenzaron a consolidarse políticas públicas orientadas al reconocimiento de la diversidad sexual y de género. Instituciones como el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) impulsaron programas de atención integral a personas trans, que incluyen acompañamiento psicológico, asesoría legal y servicios de salud para procesos de adecuación corporal.
Uno de los avances más significativos en este ámbito fue la aprobación del Código de las Familias, que incorporó principios de igualdad y no discriminación por orientación sexual o identidad de género, además de reconocer diversas formas de organización familiar. Esta legislación se considera uno de los instrumentos jurídicos más inclusivos del país en materia de derechos sexuales y reproductivos.
Asimismo, el gobierno cubano ha promovido la Estrategia Integral de Prevención y Atención a la Violencia de Género, que busca articular acciones institucionales para prevenir y atender la violencia en diferentes espacios sociales, incluidos los educativos.
Por su parte, las redes sociales en las plataformas digitales también han desempeñado un papel importante dentro del activismo LGBTIQ+ en la isla. La comunidad trans específicamente ha creado una red de apoyo a través del Grupo Trans Masculinos de Cuba.
Este proyecto, integrado fundamentalmente por jóvenes, cumplió este año su tercer aniversario. En dicho período se ha encargado de consolidar una comunidad, compartir materiales educativos sobre salud trans, orientar sobre asesoría jurídica y divulgar acontecimientos de la comunidad trans en el mundo, entre otras iniciativas.
Retos presentes
A pesar de estos avances legales e institucionales, especialistas señalan que las personas trans continúan enfrentando desafíos importantes en el contexto cubano actual.
Entre dichos retos se encuentran la persistencia de estereotipos sociales, la discriminación en entornos laborales y educativos, así como dificultades relacionadas con el acceso a recursos económicos o redes de apoyo.
En el ámbito universitario, estos retos pueden traducirse en experiencias de exclusión simbólica, incomprensión o falta de reconocimiento de las identidades de género diversas. Por ello, las acciones de acompañamiento psicosocial y los programas de sensibilización resultan fundamentales para promover una cultura institucional más inclusiva.
El (CEBPSI), adscrito a la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, desarrolla programas de orientación psicológica, investigación y extensión universitaria enfocados en la promoción de la salud mental. Sus iniciativas buscan contribuir a la formación de profesionales comprometidos con el bienestar social y la atención a problemáticas contemporáneas.
Según los organizadores, el taller permitió además crear un espacio de confianza donde los estudiantes reflexionaron sobre sus trayectorias identitarias y fortalecieron su sentido de pertenencia dentro de la comunidad universitaria.
Experiencias de este tipo evidencian el papel de las universidades como escenarios clave para la prevención de la violencia basada en género y la promoción del respeto a la diversidad.
Más allá del acompañamiento psicológico, estas iniciativas contribuyen a la construcción de entornos académicos donde todas las personas puedan desarrollarse plenamente, independientemente de su identidad de género. (2026)