Articulaciones entre la gestión de manejo de las áreas protegidas y eldesarrollo de las comunidades. Perspectiva de interdependencia

Autora:  Otmara Pérez Marrero
Publicado en: Memorias del Simposio Internacional 40 Aniversario del CIPS (Multimedia). Ediciones CiPS, ISBN: 978-959-85018-1-6

En investigaciones realizadas en el área del Caribe (Laguardia, J. 2020) se reconoce la vulnerabilidad particular de la región ante los efectos del cambio climático y se resalta la necesidad de encauzar la búsqueda de oportunidades en las crisis y el acopio de la resiliencia, para el avance del desarrollo sostenible. De igual forma indica que se ha de trabajar por mostrar la evidencia científica que reconoce la existencia del cambio climático y la contribución de la actividad humana en su expansión y profundización.

En Cuba, existen localidades que, por su situación geográfica y condiciones socioeconómicas (cercanas al litoral marino, a ríos y arroyos contaminados o zonas industriales, lugares periféricos, barrios insalubres), son más vulnerables a los efectos del cambio climático y de la crisis económica. En sus 5.746 km de costa, Cuba tiene un total de 262 asentamientos costeros, altamente vulnerables a los efectos del cambio climático, en ellos cada vez son más frecuentes las inundaciones costeras, la intrusión salina en los acuíferos, los cambios de temperatura y los regímenes de precipitaciones, y están entre los lugares del país que más sufren la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos como los ciclones y huracanes (CNAP, 2022).